Composiciones de mesa

Las composiciones de mesa tienen cada vez más auge y yo soy una defensora acérrima de esta tendencia.   Verás, la idea es sustituir el clásico centro de flores que decora la mesa por un conjunto de objetos, plantas o flores, colores y texturas que evoquen un determinado tema o un determinado estilo.  Es más sencillo de lo que piensas  y más complicado de lo que crees.

Sencillo porque encontrar los elementos que necesitas es relativamente fácil. En muchas ocasiones basta con recurrir a la familia para conseguirlos. Complicado porque no se trata simplemente de “poner cosas” en el centro de la mesa, sino que la composición requiere de una armonía que todo el mundo no es capaz de conseguir. Mezclar texturas, colores y objetos con el único objetivo de conseguir un estilo uniforme y característico, no es fácil. Además, cuenta que hay que decorar más mesas que la presidencial y debes preparar composiciones  similares en todas ellas, con alguna característica común que las unifique.

Por eso, una vez hayas decidido los elementos que quieres utilizar y los tengas, debes repartirlos uniformemente para que en todas las mesas puedas  hacer la composición que desees. Ten por seguro que no vas a encontrar dos objetos iguales, pero sí debes  encontrar objetos que sigan una misma línea. Si, por ejemplo,  quieres dar un aire romántico a las mesas y piensas que con tazas se lo vas a dar, puedes hacer varias cosas, conseguir tazas de la misma época -antiguas, modernas..- con estampado similar – flores-lisas..- o combinar tazas y otros menajes con el mismo estampado o color- tazas, teteras, platos… Añade alguna flor, siempre la misma composición en cada mesa y que los meseros tengan el mismo estilo- como un marco antiguo-. Y así con cualquier estilo que quieras dar.

El resultado es maravilloso y sobretodo muy creativo.

Al utilizar elementos familiares, das a la decoración un sello personal irrepetible, es tu marca personal y que todo el mundo recordará.

Marta

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